Destino

Por ti recojo el sarmiento

desboco mis ganas

hago vino del racimo

bebo tragos del madero

como de la seca vara

y me embriago del vino.

Me reclino en el soneto

del poeta de mil caras

que bebe para el olvido

busca el placer del sueño

esparce su ira en su alma

y muere en desatino,

Rebusco en mi cerebro

esta absurda causa

de embriagarme del destino

con vino de un sarmiento

seco de esperanzas

e ilusiones vanas.

El ha perdido el camino

Ahora sí, el ha perdido el camino,

un ciego perdido en un lugar desconocido,

avizorando la muerte.

Desplegado en alas negras,

su deseo, sus sueños,

su amor perdido para siempre en el abismo de otros brazos.

Las preguntas sobran, sólo queda este dolor,

este sentimiento cercano a las sombras,

Esta impotencia, esta rabia…

El es un abandonado de la suerte,

un mendigo de Dios que ha perdido la fe,

la esperanza.

Hay un sinfín de seres perfectos,

Fríos como asesinos…

Como príncipes,

hastiados de todo, ahítos de placer.

Un desfile de acólitos de la oscuridad.

Un camino recorrido por niños hambrientos,

revolviendo la basura en busca de un mendrugo,

algo que cambie esta angustia,

estas ganas interminables de llorar,

el deseo necio de evitar la noche,

de arrancarse las entrañas,

de gritar,

De morderse los labios hasta sangrar…

De entregar la vida en todo caso,

y a cualquier precio,

porque sí, porque no puedo seguir respirando,

sin mirarte,

sin tenerte,

sin besar tu boca.

La felicidad

La felicidad no es un camino

ni un lugar,

no es una persona,

ni un metal precioso, que con dinero se compra,

eso no es la felicidad.

La felicidad es…

una flor a la orilla de un rio, 

una puesta de sol,

la llegada del otoño,

un beso en la mejilla,

un te quiero sin razón,

una mirada con el corazón…

esas mil cosas pequeñas y hermosas,

cada una de ellas felicidad es,

y no tiene nombre simplemente es,

porque la felicidad se encuentra en nosotros,

y no hay que buscarla, solo descubrirla y disfrutarla.

Y hay gente que se pasa la vida buscando la felicidad,

esperando ser felices, al final  acaban sus vidas

y se dan cuenta que desperdiciaron mil momentos pequeños

momentos felices donde no supieron apreciar su hermosura,

solo estaban desesperados buscando ese gran momento,

su gran momento de felicidad.

Pero la felicidad no es eso,

comprende, pues, que no hay mayor

secreto para ser feliz que buscar

la felicidad en esos pequeños momentos,

en tu corazón y vivirla

cada minuto de tu vida.