LUNA LLENA, SIEMPRE ENVUELTA EN UN HALO DE LUNATICA TRISTEZA

Ayer, 20 de Abril, domingo, entramos en la llamada fase de luna llena. Según cuentan las leyendas, que cuando hay luna llena ocurren cosas…. ¿tal vez sea o tal vez no?, el caso es que la luna llena suele producir alteraciones en casi todo ser viviente.

No debería, yo, hablar sobre este tema, pues para mí la luna ejerce un influjo que casi se podría decir que me hechiza, pero soy su gran amante, su eterna enamorada,…..

Cuando cae la noche, se adueña del cielo. Lo llena y lo recorre. E hipnotiza. Lo hace y lo hizo. Durante siglos pueblos separados por océanos y continentes coincidieron en atribuirle a la Luna el poder de estimular la alegría, de alentar la locura y de sembrar la fertilidad. Hubo en Egipto quien vio en el satélite que domina las noches a la diosa del amor (Isis). También hubo quien se sirvió de sus incesantes paseos por la bóveda celeste para ir con tres carabelas a buscar las Indias y encontrar un nuevo mundo. Otros la convirtieron en fuente de superstición, religión y literatura: desde los aullidos del hombre lobo a los presagios del yin lunar que marcan la cultura china.

La guardiana de nuestros sueños está presente en infinidad de mitos. ¿Quién no ha leído un libro o visto en el cine a hombres que se transforman en lobo con la Luna llena?, ¿y los crímenes cometidos teniéndola a ella como único testigo?. ¡Tantas películas han generado nuestras creencias populares!. Se ha dicho que el solo influjo lunar ataca a nuestro juicio, que el aumento de alumbramientos está asociado a la fase creciente, que el sexo del bebé viene determinado por la fase de la luna y que la luz de Luna no sólo ayuda curar heridas y huesos rotos, sino que hace que la mujer produzca mas estrógenos/progesterona y se convierta en una felina cuando se encuentra ante su hombre.

Nada de esto satisface a los amantes de la razón. Sin embargo si a las gentes del campo, que desde tiempos inmemoriales han encontrado respuestas a sus quehaceres en las oscilaciones de la hermosa esfera: el momento oportuno para talar sin que la madera sea fácil víctima de la carcoma, para llevar a cabo la poda sin perjudicar la vitalidad de la planta, para arrancar malas hierbas, para que la chimenea en casa tenga un mejor tiraje, para embotellar el vino… Una influencia proverbial.

Esta imagen que ha inspirado a artistas y músicos, hechizado a los amantes y a los poetas, que la han hecho partícipe de sus cuitas y proclamado que ‘el amor es como la Luna’, porque cuando no crece, ¡ay!, es porque mengua.

Las abuelas contaban que cuando se lavaba la ropa con el claro de luna, esta quedaba más limpia y con menos trabajo, sea o no sea lo más seguro será que quedaban fascinadas, por no decir eclipsadas, por la vista de tan hermoso disco luminoso en la profundidad de un cielo oscuro, casi negro.

Con ánimo de desenmascarar su identidad, hay culturas que consideran a la Luna la cara de Dios. Otras, como espejo de lo femenino. Una canción de cuna le pone nombre: ‘El sol se llama Lorenzo y la Luna Catalina. Cuando Lorenzo se acuesta, se levanta Catalina. Mucho más infantil resulta la influencia de la Luna en las mentes supersticiosas que asumen que la mala fortuna se ceba con quienes se quedan dormidos con la luz de la Luna bañando su rostro, porque puede conducirles a la locura.

Sin embargo yo me atrevería a decir que el influjo que la luna causa sobre los enamorados es mucho. Que despierta los sentidos, que acrecienta la pasión y casi, casi te hace ser otra persona. Luna

2 pensamientos en “LUNA LLENA, SIEMPRE ENVUELTA EN UN HALO DE LUNATICA TRISTEZA

  1. La luna evoca tristeza
    porque está fría y desertica
    dando vueltas incesantemente.
    a un planeta que a su vez gira sin sentido.
    Sólo los románticos la contemplan.
    Y sus leves rayos pálidos, en la noche
    de cualquier bosque perdido.
    les hace evocar amores imaginarios
    que nunca han tenido.
    o lo que es lo mismo
    amores no correspondidos.

    Material frío, como el amor,
    que nunca se materializa
    en el espejo subjetivo
    de nuestra conciencia.

    Los ojos de un buho
    cuando observan en
    la noche, la inmensidad
    del universo.
    son como espejos concavos
    de un alma
    que nunca debería haber
    nacido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s